Orquesta Sinfónica de Gotemburgo
Los sábados de noviembre
Los últimos sábados de noviembre, Stingray Classica estrena conciertos de la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo. El 20 de noviembre, Hans Ek dirige un concierto de homenaje a la icónica música electrónica y al rock industrial de los años cincuenta a los ochenta. Además de Kraftwerk, habrá música de Tangerine Dream, Rammstein, Karlheinz Stockhausen, etc., así como música de nueva creación. La semana siguiente, Santtu-Matias Rouvali dirige una interpretación de la agridulce Sinfonía nº 6 de Chaikovsky, contrastada por la Steampunk Blizzard, de Daniel Nelson, que lleva a los espectadores a una montaña rusa musical con sus ritmos motorizados y su aire industrial.
Kosmische Musik - Homenaje al Krautrock
Sábado, el 20 de noviembre | 21:00
Hans Ek dirige a la Orquesta Sinfónica y el Ensamble Vocal de Gotemburgo en un concierto de homenaje a la icónica música electrónica y el rock industrial de los años cincuenta a los ochenta. Además de Kraftwerk, hay música de Tangerine Dream, NEU!, Einstürzende Neubauten, Rammstein, Karlheinz Stockhausen y otros, así como música de nueva creación. El invitado especial es el grupo Fontän, que durante más de diez años, con su propia mezcla de psicodelia y música de club, conquistó a numerosos oyentes en todo el mundo. El concierto es una experiencia auditiva única, con una sensacional puesta en escena y diseño de iluminación. Grabado en la Sala de Conciertos de Gotemburgo en 2019.
Rouvali dirige la Sexta de Chaikovsky y Nelson
Sábado, el 27 de noviembre | 21:00
Santtu-Matias Rouvali dirige a la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo en una interpretación de la Sinfonía nº 6 de Chaikovsky y la obra ‘Steampunk Blizzard’, de Daniel Nelson. La agridulce sinfonía de Chaikovsky es la esencia misma de la pasión y el sentimiento, con emociones a flor de piel como un alma desnuda. La obra se conoce como Sinfonía Patética y es la última obra del género que completó Chaikovsky. Fue la última de las composiciones de Chaikovsky, estrenada en vida, tan sólo unos meses antes de su muerte. Este contraste multiforme corre a cargo de Daniel Nelson, con Steampunk Blizzard, quien, con ritmos motorizados y un aire industrial, nos lleva a una montaña rusa musical.